Nota para el viajero


en este blog intento reunir dos de mis más salvajes obsesiones: el arte y la literatura; está dedicado a todos los creadores que de alguna manera siempre me acompañan y han pasado a formar parte de mi manera de entender el mundo...

no soy un "conocedor" académico... así que no me exijan ni tesis doctorales ni razonamientos consecuentes...


jueves, 1 de marzo de 2012

Alejandra Pizarnik - Antología Poética

ALEJANDRA PIZARNIK
1936-1972






BREVE PRESENTACIÓN INNECESARIA


Nacida como Flora Pizarnik, fue la hija dos inmigrantes judíos rusos que se dedicaban al comercio de joyería. 

Su infancia fue muy complicada. Hablaba el español con marcado acento europeo y tartamudeaba. Tenía graves problemas de acné y una marcada tendencia a subir de peso. Estas eventualidades minaban seriamente su autoestima. 

Es posible que comenzara, por esta razón, a ingerir anfetaminas -por las que pronto desarrolló una fuerte adicción-, que le provocaban prolongados períodos con trastornos del sueño, euforia e insomnio.

En 1954, tras el bachillerato, ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, tomando cursos de literatura, periodismo y filosofía, pero no acabó sus estudios. 

Paralelamente tomó clases de pintura con Juan Batlle Planas.

Lectora profunda de muchos y grandes autores durante su corta vida, intentó ahondar en los temas de sus lecturas y aprender de lo que otros habían escrito. Así se motivó tempranamente por la literatura y por el inconsciente, lo que a su vez hizo que se interesara por el psicoanálisis.

Firmemente apolítica e influenciada en su lirismo por Antonio Porchia, los simbolistas franceses, en especial Arthur Rimbaud y Stéphane Mallarmé, por el espíritu del romanticismo, y por los surrealistas, Pizarnik escribió libros poéticos de notoria sensibilidad e inquietud formal marcada por una insinuante imaginería. Sus temas giraban en torno a la soledad, la infancia, el dolor y, sobre todo, la muerte.

Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista "Cuadernos" y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy.

Allí entabló amistad con Julio Cortázar, Rosa Chacel y Octavio Paz.

En 1969 recibió la beca Guggenheim, lo que le permitió viajar a Nueva York.

El 25 de septiembre de 1972, a los 36 años, se quitó la vida ingiriendo 50 pastillas de Seconal, durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico Pirovano de Buenos Aires, donde se hallaba internada a consecuencia de su cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio.





A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD 

Ese instante que no se olvida 
Tan vacío devuelto por las sombras 
Tan vacío rechazado por los relojes 
Ese pobre instante adoptado por mi ternura 
Desnudo desnudo de sangre de alas 
Sin ojos para recordar angustias de antaño 
Sin labios para recoger el zumo de las violencias 
perdidas en el canto de los helados campanarios. 

Ampáralo niña ciega de alma 
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego 
Abrázalo pequeña estatua de terror. 
Señálale el mundo convulsionado a tus pies 
A tus pies donde mueren las golondrinas 
Tiritantes de pavor frente al futuro 
Dile que los suspiros del mar 
Humedecen las únicas palabras 
Por las que vale vivir. 

Pero ese instante sudoroso de nada 
Acurrucado en la cueva del destino 
Sin manos para decir nunca 
Sin manos para regalar mariposas 
A los niños muertos 



LOS OJOS ABIERTOS 

Alguien mide sollozando 
la extensión del alba. 
Alguien apuñala la almohada 
en busca de su imposible 
lugar de reposo. 



BALADA DE LA PIEDRA QUE LLORA 

la muerte se muere de risa pero la vida 
se muere de llanto pero la muerte pero la vida 
pero nada nada nada 



POEMA PARA EMILY DICKINSON 

Del otro lado de la noche 
la espera su nombre, 
su subrepticio anhelo de vivir, 
¡del otro lado de la noche! 
Algo llora en el aire, 
los sonidos diseñan el alba. 
Ella piensa en la eternidad. 



AMANTES 

una flor 
no lejos de la noche 
mi cuerpo mudo 
se abre 
a la delicada urgencia del rocío 



LA VERDAD DE ESTA VIEJA PARED 

que es frío es verde que también se mueve 
llama jadea grazna es halo es hielo 
hilos vibran tiemblan 
hilos 
es verde estoy muriendo 
es muro es mero muro es mudo mira muere 



ANILLOS DE CENIZA 

Son mis voces cantando 
para que no canten ellos, 
los amordazados grismente en el alba, 
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia. 

Hay, en la espera, 
un rumor a lila rompiéndose. 
Y hay, cuando viene el día, 
una partición de sol en pequeños soles negros. 
Y cuando es de noche, siempre, 
una tribu de palabras mutiladas 
busca asilo en mi garganta 
para que no canten ellos, 
los funestos, los dueños del silencio. 



UN CUENTO MEMORABLE 

-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo. 

-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato. 

-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort. 

-Quién es usted? Deberíamos presentarnos. 

-Mme. Lamort -dijo-. ¨Y usted? 

-Mme. Lamort. 

-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo. 

-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía. 

-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo. 

-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe que va a pasar. 

-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando. 



DESMEMORIA 

Aunque la voz (su olvido 
volcándome náufragas que son yo) 
oficia en un jardín petrificado 

recuerdo con todas mis vidas 
por qué olvido. 



ÁRBOL DE DIANA 


He dado el salto de mí al alba. 
He dejado mi cuerpo junto a la luz 
y he cantado la tristeza de lo que nace. 



Éstas son las versiones que nos propone: 
un agujero, una pared que tiembla... 



sólo la sed 
el silencio 
ningún encuentro 

cuídate de mí amor mío 
cuídate de la silenciosa en el desierto 
de la viajera con el vaso vacío 
y de la sombra de su sombra 



Ahora bien: 
Quién dejará de hundir su mano en busca del 
tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará. 
Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el 
trueno. 



por un minuto de vida breve 
única de ojos abiertos 
por un minuto de ver 
en el cerebro flores pequeñas 
danzando como palabras en la boca de un mudo 



ella se desnuda en el paraíso 
de su memoria 
ella desconoce el feroz destino 
de sus visiones 
ella tiene miedo de no saber nombrar 
lo que no existe 



Salta con la camisa en llamas 
de estrella a estrella, 
de sombra en sombra. 
Muere de muerte lejana 
la que ama al viento. 



Memoria iluminada, galería donde vaga 
la sombra de lo que espero. No es verdad 
que vendrá. No es verdad que no vendrá. 



Estos huesos brillando en la noche, 
estas palabras como piedras preciosas 
en la garganta viva de un pájaro petrificado, 
este verde muy amado, 
este lila caliente, 
este corazón sólo misterioso. 


10 

un viento débil 
lleno de rostros doblados 
que recorto en forma de objetos que amar 


11 

ahora 
en esta hora inocente 
yo y la que fui nos sentamos 
en el umbral de mi mirada 


12 

no más las dulces metamorfosis de una niña de 
seda 
sonámbula ahora en la cornisa de niebla 

su despertar de mano respirando 
de flor que se abre al viento 


13 

explicar con palabras de este mundo 
que partió de mí un barco llevándome 


14 

El poema que no digo, 
el que no merezco. 
Miedo de ser dos 
camino del espejo: 
alguien en mí dormido 
me come y me bebe. 


15 

Extraño desacostumbrarme 
de la hora en que nací. 
Extraño no ejercer más 
oficio de recién llegada. 


16 

has construido tu casa 
has emplumado tus pájaros 
has golpeado al viento 
con tus propios huesos 

has terminado sola 
lo que nadie comenzó 


17 

Días en que una palabra lejana se apodera de 
mí. Voy por esos días sonámbula y 
transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, 
se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos 
donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es 
su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su 
elemento místico, su fornicación de nombres 
creciendo solos en la noche pálida.) 


18 

como un poema enterado 
del silencio de las cosas 
hablas para no verme 


19 

cuando vea los ojos 
que tengo en los míos tatuados 


20 

dice que no sabe del miedo de la muerte del amor 
dice que tiene miedo de la muerte del amor 
dice que el amor es muerte es miedo 
dice que la muerte es miedo es amor 
dice que no sabe 


21 

he nacido tanto 
y doblemente sufrido 
en la memoria de aquí y de allá 


22 

en la noche 
un espejo para la pequeña muerta 
un espejo de cenizas 


23 

una mirada desde la alcantarilla 
puede ser una visión del mundo 

la rebelión consiste en mirar una rosa 
hasta pulverizarse los ojos 


24 

(dibujo de Wols) 

estos hilos aprisionan a las sombras 
y las obligan a rendir cuentas del silencio 
estos hilos unen la mirada al sollozo 


25 

(exposición Goya) 

un agujero en la noche 
súbitamente invadido por un ángel 


26 

(un dibujo de Klee) 

cuando el palacio de la noche 
encienda su hermosura 
pulsaremos los espejos 
hasta que nuestros rostros canten como ídolos 


27 

un golpe del alba en las flores 
me abandona ebria de nada y de luz lila 
ebria de inmovilidad y de certeza 


28 

te alejas de los nombres 
que hilan el silencio de las cosas 


29 

Aquí vivimos con una mano en la garganta. Que 
nada es posible ya lo sabían los que inventaban 
lluvias y tejían palabras con el tormento de la 
ausencia. Por eso en sus plegarias había un 
sonido de manos enamoradas de la niebla. 


30 

en el invierno fabuloso 
la endecha de las alas en la lluvia 
en la memoria del agua dedos de niebla 


31 

Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos. En 
tanto afuera se alimenten de relojes y de flores 
nacidas de la astucia. Pero con los ojos cerrados 
y un sufrimiento en verdad demasiado grande 
pulsamos los espejos hasta que las palabras 
olvidadas suenan mágicamente. 


32 

Zona de plagas donde la dormida come 
lentamente 
su corazón de medianoche. 


33 

alguna vez 
alguna vez tal vez 
me iré sin quedarme 
me iré como quien se va 


34 

la pequeña viajera 
moría explicando su muerte 

sabios animales nostálgicos 
visitaban su cuerpo caliente 


35 

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, 
déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de 
piedras verdes en la casa de la noche, déjate 
caer y doler, mi vida. 


36 

en la jaula del tiempo 
la dormida mira sus ojos solos 

el viento le trae 
la tenue respuesta de las hojas 


37 

más allá de cualquier zona prohibida 
hay un espejo para nuestra triste transparencia 


38 

Este canto arrepentido, vigía detrás de mis 
poemas: 

este canto me desmiente, me amordaza. 



INFANCIA 

Hora en que la yerba crece 
en la memoria del caballo. 
El viento pronuncia discursos ingenuos 
en honor de las lilas, 
y alguien entra en la muerte 
con los ojos abiertos 
como Alicia en el país de lo ya visto. 



MEDIDAS SEVERAS 

Durante seis años la condesa asesinó impunemente. En el transcurso de esos años no habían cesado de correr los más tristes rumores a su respecto. Pero el nombre Báthory, no sólo ilustre sino activamente protegido por los Habsburgo, atemorizaba a los probables denunciadores. 

Hacia 1610 el rey tenía más siniestros informes --acompañados de pruebas-- acerca de la condesa. Después de largas vacilaciones decidió tomar severas medidas. Encargó al poderoso palatino Thurzó que indagara los luctuosos hechos de Csejthe y castigase a la culpable. 

En compañía de sus hombres armados, Thurzó llegó al castillo sin anunciarse. En el subsuelo, desordenado por la sangrienta ceremonia de la noche anterior, encontró un bello cadáver mutilado y dos niñas en agonía. No es esto todo. Aspiró el olor a cadáver; miró los muros ensangrentados; vio "la Virgen de hierro", la jaula, los instrumentos de tortura, las vasijas con sangre reseca, las celdas --y en una de ellas a un grupo de muchachas que aguardaban su turno para morir y que le dijeron que después de muchos días de ayuno les habían servido una cierta carne asada que había pertenecido a los hermosos cuerpos de sus compañeras muertas... 

La condesa, sin negar las acusaciones de Thurzó, declaró que todo aquello era su derecho de mujer noble y de alto rango. A lo que respondió el palatino: ...te condeno a prisión perpetua dentro de tu castillo. 

Desde su corazón, Thurzó se diría que había que decapitar a la condesa, pero un castigo tan ejemplar hubiese podido suscitar la reprobación no solo respecto a los Báthory sino a los nobles en general. Mientras tanto, en el aposento de la condesa fue hallado un cuadernillo cubierto por su letra con los nombres y las señas particulares de sus víctimas que allí sumaban 610... En cuanto a los secuaces de Erzébet, se los procesó, confesaron hechos increíbles, y murieron en la hoguera. 

La prisión subía en torno suyo. Se muraron las puertas y las ventanas de su aposento. En una pared fue practicada una ínfima ventanilla por donde poder pasarle los alimentos. Y cuando todo estuvo terminado erigieron cuatro patíbulos en los ángulos del castillo para señalar que allí vivía una condenada a muerte. 

Así vivió más de tres años, casi muerta de frío y de hambre. Nunca demostró arrepentimiento. Nunca comprendió por qué la condenaron. El 21 de agosto de 1614, un cronista de la época escribía: Murió al anochecer, abandonada de todos. 

Ella no sintió miedo, no tembló nunca. Entonces, ninguna compasión ni emoción ni admiración por ella. Sólo un quedar en suspenso en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable. 

Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzo, más allá de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible. 



ANTES 

bosque musical 

los pájaros dibujaban en mis ojos 
pequeñas jaulas 



EN TU ANIVERSARIO 

Recibe este rostro mío, mudo, mendigo. 
recibe este amor que te pido. 
Recibe lo que hay en mí que eres tú. 



UN ABANDONO 

Un abandono en suspenso. 
Nadie es visible sobre la tierra. 
Sólo la música de la sangre 
asegura residencia 
en un lugar tan abierto. 



ENCUENTRO 

alguien entra en silencio y me abandona. 
Ahora la soledad no está sola. 
Tú hablas como la noche. 
Te anuncias como la sed. 



COMUNICACIONES 

El viento me había comido 
parte de la cara y las manos. 
Me llamaban ángel harapiento. 
Yo esperaba. 



MENDIGA VOZ 

Y aún me atrevo a amar 
el sonido de la luz en una hora muerta, 
el color del tiempo en un muro abandonado. 

En mi mirada lo he perdido todo. 
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay. 



NOMBRES Y FIGURAS 

La hermosura de la infancia sombría, la tristeza imperdonable entre muñecas, estatuas, cosas mudas, faborables al doble monologo entre yo y mi antro lujurioso, el tesoro de los piratas enterrado en mi primera persona del singular. 

No se espera otra cosa que música y deja, deja que le sufrimiento que vibra en formas traidoras y demasiado bellas llegue al fondo de los fondos. 

Hemos intentado hacernos perdonar lo que no hicimos, las ofensas fantásticas las culpas fantasmas. Por bruma, por nadie, por sombras, hemos expiado. 

Lo que quiero es honorar a la poseedora de mi sombra: la que sustrae de la nada nombres y figuras. 



CAMINOS DEL ESPEJO 


Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto. 


II 

Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde 
filoso de la noche. 


III 

Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia. 


IV 

Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene. 



Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona 
el viento en el umbral. 


VI 

Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste. 


VII 

La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos. 


VIII 

Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo. 


IX 

Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones. 



Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. 
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro. 


XI 

Al negro sol del silencio las palabras se doraban. 


XII 

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. 
Hay alguien aquí que tiembla. 


XIII 

Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? 
Deseaba un silencio perfecto. 
Por eso hablo. 


XIV 

La noche tiene la forma de un grito de lobo. 


XV 

Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. 
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento. 


XVI 

Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba 
no vi otra cosa que a mí misma. 


XVII 

Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa. 


XVIII 

Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento. 


XIX 

Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra 
la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo, 
he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz. 



MEMORIA 

Arpa de silencio 
en donde anida el miedo. 
Gemido lunar de las cosas 
significando ausencia. 

Espacio de color cerrado. 
alguien golpea y arma 
un ataúd para la hora, 
otro ataúd para la luz. 



DURACIÓN 

De aquí partió en la negra noche 
y su cuerpo hubo de morar en este cuarto 
en donde sollozos, pasos peligrosos 
de quien no viene, pero hay su presencia 
amarrada a este lecho en donde sollozos 
porque un rostro llama, 
engarzado en lo oscuro, 
piedra preciosa. 



SOMBRA DE LOS DÍAS A VENIR 

Mañana 
me vestirán con cenizas el alba, 
me llenarán la boca de flores. 
Aprenderé a dormir 
en la memoria de un muro, 
en la respiración 
de un animal que sueña. 



CANTORA NOCTURNA 

Joe, macht die Musik von damals nacht... 

La que murió de su vestido azul está cantando. 
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad. 

Adentro de su canción hay un vestido azul, hay 
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado 
con los ecos de los latidos de su corazón 
muerto. 

Expuesta a todas las perdiciones, ella 
canta junto a una niña extraviada que es ella: 
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la 
niebla verde en los labios y del frío gris en los 
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre 
la sed y la mano que busca el vaso. 

Ella canta. 



EL AUSENTE 


La sangre quiere sentarse 
Le han robado su razón de amor. 
Ausencia desnuda. 
Me deliro, me desplumo. 
¿Qué diría el mundo si Dios 
lo hubiera abandonado así? 


II 

Sin ti 
el sol cae como un muerto abandonado 

Sin ti 
me tomo en mis brazos 
y me llevo a la vida 
a mendigar fervor. 



CENIZAS 

La noche se astilló de estrellas 
mirándome alucinada 
el aire arroja odio 
embellecido su rostro 
con música. 

Pronto nos iremos 

Arcano sueño 
antepasado de mi sonrisa 
el mundo está demacrado 
y hay candado pero no llaves 
y hay pavor pero no lágrimas. 

¿Qué haré conmigo? 

Porque a Ti te debo lo que soy 

Pero no tengo mañana 

Porque a Ti te... 

La noche sufre. 



LA LUZ CAÍDA DE LA NOCHE 

vierte esfinge 
tu llanto en mi delirio 
crece con flores en mi espera 
porque la salvación celebra 
el manar de la nada 

vierte esfinge 
la paz de tus cabellos de piedra 
en mi sangre rabiosa 

yo no entiendo la música 
del ultimo abismo 
yo no sé del sermón 
del brazo de hiedra 
pero quiero ser el pájaro enamorado 
que arrastra a las muchachas 
ebrias de misterio 
quiero al pájaro sabio en amor 
el único libre 



COLD IN HAND BLUES 

y qué es lo que vas a decir 
voy a decir solamente algo 
y qué es lo que vas a hacer 
voy a ocultarme en el lenguaje 
y por qué 
tengo miedo 



DEL OTRO LADO 

Años y minutos hacen el amor. 
Máscaras verdes bajo la lluvia. 
Iglesia de vitrales obscenos. 
Huella azul en la pared. 

No conozco. 
No reconozco. 
Oscuro. Silencio. 



CAROLINE DE GUNDORODE 

La mano de la enamorada del viento 
acaricia la cara del ausente. 
La alucinada con su «maleta de piel de pájaro» 
huye de sí misma con un cuchillo en la memoria. 
La que fue devorada por el espejo 
entra en un cofre de cenizas 
y apacigua a las bestias del olvido. 



EL OLVIDO 

en la otra orilla de la noche 
el amor es posible 

--llévame-- 

llévame entre las dulces sustancias 
que mueren cada día en tu memoria 



DESPEDIDA 

Mata su luz un fuego abandonado. 
Sube su canto un pájaro enamorado. 
Tantas criaturas ávidas en mi silencio 
y esta pequeña lluvia que me acompaña. 



CREPÚSCULO 

La sombra cubre pétalos mirados 
El viento se lleva el último gesto de una hoja 
El mar ajeno y doblemente mudo 
en el verano que apiada por sus luces 

Un deseo de aquí 
Una memoria de allá 



NOMBRARTE 

No el poema de tu ausencia, 
sólo un dibujo, una grieta en un muro, 
algo en el viento, un sabor amargo. 



SENTIDO DE SU AUSENCIA 

si yo me atrevo 
a mirar y a decir 
es por su sombra 
unida tan suave 
a mi nombre 
allá lejos 
en la lluvia 
en mi memoria 
por su rostro 
que ardiendo en mi poema 
dispersa hermosamente 
un perfume 
a amado rostro desaparecido 



EL DESPERTAR 

Señor 
La jaula se ha vuelto pájaro 
y se ha volado 
y mi corazón está loco 
porque aúlla a la muerte 
y sonríe detrás del viento 
a mis delirios 

Qué haré con el miedo 
Qué haré con el miedo 

Ya no baila la luz en mi sonrisa 
ni las estaciones queman palomas en mis ideas 
Mis manos se han desnudado 
y se han ido donde la muerte 
enseña a vivir a los muertos 

Señor 
El aire me castiga el ser 
Detrás del aire hay monstruos 
que beben de mi sangre 

Es el desastre 
Es la hora del vacío no vacío 
Es el instante de poner cerrojo a los labios 
oír a los condenados gritar 
contemplar a cada uno de mis nombres 
ahorcados en la nada. 

Señor 
Tengo veinte años 
También mis ojos tienen veinte años 
y sin embargo no dicen nada 

Señor 
He consumado mi vida en un instante 
La última inocencia estalló 
Ahora es nunca o jamás 
o simplemente fue 

¿Cómo no me suicido frente a un espejo 
y desaparezco para reaparecer en el mar 
donde un gran barco me esperaría 
con las luces encendidas? 

¿Cómo no me extraigo las venas 
y hago con ellas una escala 
para huir al otro lado de la noche? 

El principio ha dado a luz el final 
Todo continuará igual 
Las sonrisas gastadas 
El interés interesado 
Las preguntas de piedra en piedra 
Las gesticulaciones que remedan amor 
Todo continuará igual 

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo 
porque aún no les enseñaron 
que ya es demasiado tarde 

Señor 
Arroja los féretros de mi sangre 

Recuerdo mi niñez 
cuando yo era una anciana 
Las flores morían en mis manos 
porque la danza salvaje de la alegría 
les destruía el corazón 

Recuerdo las negras mañanas de sol 
cuando era niña 
es decir ayer 
es decir hace siglos 

Señor 
La jaula se ha vuelto pájaro 
y ha devorado mis esperanzas 

Señor 
La jaula se ha vuelto pájaro 
Qué haré con el miedo 



CANTO 

el tiempo tiene miedo 
el miedo tiene tiempo 
el miedo 

pasea por mi sangre 
arranca mis mejores frutos 
devasta mi lastimosa muralla 

destrucción de destrucciones 
sólo destrucción 

y miedo 
mucho miedo 
miedo. 



EL SOL, EL POEMA 

Barcos sobre el agua natal. 
Agua negra, animal de olvido. Agua lila, única vigilia. 
El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan antiguo. 



DESTRUCCIONES 

Del combate con las palabras ocúltame 
y apaga el furor de mi cuerpo elemental. 



SOLO UN NOMBRE 

alejandra alejandra 
debajo estoy yo 
alejandra 



EN UN EJEMPLAR DE "LES CHANTS DE MALDOROR" 

Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres 
como los niños de la medianoche. 
El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra 
tierra. Palabra o presencia seguida por animales perfumados; 
triste como sí misma, hermosa como el suicidio; y que me 
sobrevuela como una dinastía de soles. 



EXILIO 

Esta manía de saberme ángel, 
sin edad, 
sin muerte en qué vivirme, 
sin piedad por mi nombre 
ni por mis huesos que lloran vagando. 

¿Y quién no tiene un amor? 
¿Y quién no goza entre amapolas? 
¿Y quién no posee un fuego, una muerte, 
un miedo, algo horrible, 
aunque fuere con plumas, 
aunque fuere con sonrisas? 

Siniestro delirio amar a una sombra. 
La sombra no muere. 
Y mi amor 
sólo abraza a lo que fluye 
como lava del infierno: 
una logia callada, 
fantasmas en dulce erección, 
sacerdotes de espuma, 
y sobre todo ángeles, 
ángeles bellos como cuchillos 
que se elevan en la noche 
y devastan la esperanza. 



FRONTERAS INÚTILES 

un lugar 
no digo un espacio 
hablo de 
qué 

hablo de lo que no es 
hablo de lo que conozco 

no el tiempo 
sólo todos los instantes 
no el amor 
no 
sí 
no 

un lugar de ausencia 
un hilo de miserable unión. 



HIJA DEL VIENTO 

Han venido. 
Invaden la sangre. 
Huelen a plumas, 
a carencias, 
a llanto. 
Pero tú alimentas al miedo 
y a la soledad 
como a dos animales pequeños 
perdidos en el desierto. 

Han venido 
a incendiar la edad del sueño. 
Un adiós es tu vida. 
Pero tú te abrazas 
como la serpiente loca de movimiento 
que sólo se halla a sí misma 
porque no hay nadie. 

Tú lloras debajo del llanto, 
tú abres el cofre de tus deseos 
y eres más rica que la noche. 

Pero hace tanta soledad 
que las palabras se suicidan. 



EL CORAZÓN DE LO QUE EXISTE 

no me entregues, 
tristísima medianoche, 
al impuro mediodía blanco 



LAS GRANDES PALABRAS 

aún no es ahora 
ahora es nunca 

aún no es ahora 
ahora y siempre 
es nunca 



SILENCIOS 

La muerte siempre al lado, 
Escucho su decir. 
Sólo me oigo. 



INVOCACIONES 

Insiste en tu abrazo, 
redobla tu furia , 
crea un espacio de injurias 
entre yo y el espejo, 
crea un canto de leprosa 
entre yo y la que me creo. 



LA ENAMORADA 

ante la lúgubre manía de vivir 
esta recóndita humorada de vivir 
te arrastra Alejandra no lo niegues. 

hoy te miraste en el espejo 
y te fuiste triste estabas sola 
y la luz rugía el aire cantaba 
pero tu amado no volvió 

enviarás mensajes sonreirás 
tremolarás tus manos así volverá 
tu amado tan amado 

oyes la demente sirena que lo robó 
el barco con barbas de espuma 
donde murieron las risas 
recuerdas el último abrazo 
oh nada de angustias 
ríe en el pañuelo llora a carcajadas 
pero cierra las puertas de tu rostro 
para que no digan luego 
que aquella mujer enamorada fuiste tú 

te remuerden los días 
te culpan las noches 
te duele la vida tanto tanto 
desesperada ¿adónde vas? 
desesperada ¡nada más! 



LA MESA VERDE 

El sol como un gran animal demasiado amarillo. Es una suerte que nadie me 
ayude. Nada más peligroso, cuando se necesita ayuda, que recibir ayuda. 

Pero a mi noche no la mata ningún sol. 

¿Tendré tiempo para hacerme una máscara cuando emerja de la sombra? 

Me pruebo en el lenguaje en que compruebo el peso de mis muertos. 

El mar esconde sus muertos. Porque lo de abajo tiene que quedar abajo. 



LA ÚLTIMA INOCENCIA 

Partir 
en cuerpo y alma 
partir. 

Partir 
deshacerse de las miradas 
piedras opresoras 
que duermen en la garganta. 

He de partir 
no más inercia bajo el sol 
no más sangre anonadada 
no más fila para morir. 

He de partir 

Pero arremete ¡viajera! 



LA ÚNICA HERIDA 

¿Qué bestia caída de pasmo 
se arrastra por mi sangre 
y quiere salvarse? 

He aquí lo difícil: 
caminar por las calles 
y señalar el cielo o la tierra. 



EN UN LUGAR PARA HUIRSE 

Espacio. Gran espera. 
Nadie viene. Esta sombra. 

Darle lo que todos: 
significaciones sombrías, 
no asombradas. 

Espacio. Silencio ardiente. 
¿Qué se dan entre sí las sombras? 



L'OBSCURITÉ DES EAUX 

Escucho resonar el agua que cae en mi sueño. 
Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo 
en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis 
aguas, me digo mis silencios. Toda la noche 
espero que mi lenguaje logre configurarme. Y 
pienso en el viento que viene a mí, permanece 
en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia 
desconocida. A mí me han dado un silencio 
pleno de formas y visiones (dices). Y corres desolada 
como el único pájaro en el viento. 



LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES 

Para reconocer en la sed mi emblema 
para significar el único sueño 
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor 
he sido toda ofrenda 
un puro errar 
de loba en el bosque 
en la noche de los cuerpos 
para decir la palabra inocente 



MADRUGADA 

Desnudo soñado una noche solar. 
He yacido días animales. 
El viento y la lluvia me borraron 
como a un fuego, como a un poema 
escrito en un muro. 



RELOJ 

Dama pequeñísima 
moradora en el corazón de un pájaro 
sale al alba a pronunciar una sílaba 
NO 



MÁS ALLÁ DEL OLVIDO 

alguna vez de un costado de la luna 
verás caer los besos que brillan en mí 
las sombras sonreirán altivas 
luciendo el secreto que gime vagando 
vendrán las hojas impávidas que 
algún día fueron lo que mis ojos 
vendrán las mustias fragancias que 
innatas descendieron del alado son 
vendrán las rojas alegrías que 
burbujean intensas en el sol que 
redondea las armonías equidistantes en 
el humo danzante de la pipa de mi amor

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