Nota para el viajero


en este blog intento reunir dos de mis más salvajes obsesiones: el arte y la literatura; está dedicado a todos los creadores que de alguna manera siempre me acompañan y han pasado a formar parte de mi manera de entender el mundo...

no soy un "conocedor" académico... así que no me exijan ni tesis doctorales ni razonamientos consecuentes...


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viernes, 4 de febrero de 2011

La escritura automática: algunos ejemplos

Básicamente, la escritura automática es el proceso de escritura que no proviene de los pensamientos conscientes de quien escribe.



Su propósito es vencer la censura que ejercemos sobre el inconsciente, merced a unos actos creativos no programados y sin sentido inmediato para la consciencia, que escapan a la voluntad del autor. Entonces compone directamente el inconsciente, liberado de la censura.



Desde el punto de vista literario, se trata de un método defendido y usado principalmente por André Breton y los surrealistas, en la primera mitad del siglo XX, considerando que de esa forma el yo del poeta se manifiesta libre de cualquier represión y dejando crecer el poder creador del hombre fuera de cualquier influjo castrante.



"Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral"
(Breton, Manifiestos del surrealismo)

"Enciclopedia, filosofía: el surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo, y en el libre ejercicio del pensamiento. Tiende a destruir definitivamente todos los restantes mecanismos psíquicos, y a sustituirlos en la resolución de los principales problemas de la vida"
(Breton, Manifiestos del surrealismo)

"Ordenen que les traigan con qué escribir, después de situarse en un lugar que sea lo más propicio posible a la concentración de su espíritu, al repliegue de su espíritu sobre sí mismo. Entren en el estado más pasivo, o receptivo, de que sean capaces. Prescindan de su genio, de su talento, y del genio y el talento de los demás. Digan hasta empaparse que la literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes. Escriban de prisa, sin tema preconcebido, escriban lo suficientemente de prisa para no poder refrenarse, y para no tener la tentación de leer lo escrito. La primera frase se les ocurrirá por sí misma, ya que en cada segundo que pasa hay una frase, extraña a nuestro pensamiento conciente, que desea exteriorizarse"
(Breton, Manifiestos del surrealismo)

Uno de los mejores exponentes de este tipo de escritura fue Robert Desnos.



Con sus amigos surrealistas, Desnos se dedicó de lleno a la escritura automática y a los relatos oníricos. Se caracterizó por ser uno de los “durmientes” más inspirados y dio muestra de ello en las experiencias de sueño hipnóticas de Crevel. Su poema A la misteriosa, es una de las más bellas ilustraciones de la imagen poética tal y como la define y defiende el surrealismo.


OTRAS USOS DEL TÉRMINO

El término de escritura automática también se ha aplicado al mundo de la parapsicología, y consiste en que un médium «escribe» lo que le dicta un espíritu ajeno, de manera que el lápiz o la pluma se mueven, prácticamente solos sobre la hoja de papel.



Este es el procedimiento que empleó la señora Pearl Curran, ama de casa británica de principios de siglo, y, según dicen, mujer casi sin estudios, para transcribir una enorme cantidad de obras literarias que, entre 1913 y 1938, le transmitió una misteriosa «Patience Worth».





ALGUNOS EJEMPLOS LITERARIOS
(SURREALISMO y DADAISMO)


MI MUJER CON CABELLERA DE INDENDIO DE BOSQUE
ANDRÉ BRETÓN


Mi mujer con cabellera de incendio de bosque
con pensamiento de centellas de calor
con talle de reloj de arena
mi mujer con talle de nutria entre los dientes del tigre
mi mujer con boca de escarapela y de ramillete de estrellas de última magnitud
con dientes de huellas de ratón blanco sobre la tierra blanca
con lengua de ámbar y de vidrios frotados
mi mujer con lengua de hostia apuñalada
con lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
con lengua de piedra increíble
mi mujer con pestañas de palotes de escritura de niño
con cejas de borde de nido de golondrina
mi mujer con sienes de pizarra de techo de invernadero
y de vaho en los cristales
mi mujer con hombros de champañay de fuente con cabeza de delfines bajo el hielo
mi mujer con muñecas de fósforos
mi mujer con dedos de azar y de as de corazóncon dedos de heno segado
mi mujer con axilas de marta y de bellotas de noche de San Juande alheña y de niño de escalarias con brazos de espuma de mar y de esclusa y de mezcla de trigo y de molino
mi mujer con piernas de cohetecon movimientos de relojería y desesperación
mi mujer con pantorrillas de médula de saúco
mi mujer con pies de inicialescon pies de manojos de llaves con pies de pajarillos que beben.


A LA MISTERIOSA
ROBERT DESNOS


Tanto he soñado contigo que pierdes tu realidad.
¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo
y besar sobre esa boca
el nacimiento de la voz que quiero?
Tanto he soñado contigo,
que mis brazos habituados a cruzarse
sobre mi pecho, abrazan tu sombra,
y tal vez ya no sepan adaptarse
al contorno de tu cuerpo.
Tanto he soñado contigo,
que seguramente ya no podré despertar.
Duermo de pie,
con mi pobre cuerpo ofrecido
a todas las apariencias
de la vida y del amor, y tú, eres la única
que cuenta ahora para mí.
Más difícil me resultará tocar tu frente
y tus labios, que los primeros labios
y la primera frente que encuentre.
Y frente a la existencia real
de aquello que me obsesiona
desde hace días y años
seguramente me transformaré en sombra.
Tanto he soñado contigo,
tanto he hablado y caminado, que me tendí al lado
de tu sombra y de tu fantasma,
y por lo tanto,
ya no me queda sino ser fantasma
entre los fantasmas y cien veces más sombra
que la sombra que siempre pasea alegremente
por el cuadrante solar de tu vida.


EL ESPEJO ROTO
JACQUES PRÉVERT


El hombrecito que cantaba sin cesar
el hombrecito que bailaba en mi cabeza
el hombrecito de la juventud
rompió el cordón de su zapato
y todas las barracas de la fiesta
se derrumbaron de pronto
y en el silencio de esta fiesta
en el silencio de esta cabeza
yo percibí tu voz feliz
tu voz desgarrada y frágil
infantil y desolada
que desde lejos me llamaba
y la mano llevé a mi corazón
en el que se agitaban
ensangrentados
los siete pedazos de cristal de tu risa estrellada.


SOBRE HANS ARP
MAX ERNST


Desde la plaza de la ópera lo vemos destacarse día y noche sobre el fondo del cielo. Le debemos a él las sesenta formaciones de cráneos desde la mancha de niebla hasta la mancha de color. Es él quien ocupa 3.000 zimosímetros por día en la reparación del hastío. Es una invención de alta precisión y aún de mayor importancia que la llave del amor descubierta por augusto rodin... Lamentamos mucho que le falte todavía la constipación del material cultivado tan cuidadosamente por pablo pi pablo. Por otra parte se le ha reprochado algunas veces el haber olvidado la riqueza de las plantaciones anatómicas y el colorido tubífero que tanto admiramos en Max Ernst así como la prima-hermana ilusoria manejada tan graciosamente por los padres de la iglesia así como la deliciosa maquinita de pulverizar antepasados... Su hada buena sixtina repetirá seis veces por semana que este notable espíritu no sabe comer carne y se enferma de lepra en el acto pero yo lo he visto vender su sífilis con buen apetito he visto que lleva (con una pequeña carretilla construida a tal efecto) dos kilos diarios de tetas y de salchichas a la casa paterna... Desde el nacimiento toma partido por las tres virtudes teológicas y por el teorema de Arquímedes que dice que se debe medir el cuerpo con lo corporal... Para no violar el gusto de su hermano reparte en dos sus morros y tatúa todos los asterismos sobre la lengua así como los diagramas de todas las inflorescencias y también los pulpos. Esto no le impide escuchar siempre favorablemente las pequeñas margaritas que entran al compás de las ubres. Guarda en su seno relámpagos perspectivos en las grietas de sus omóplatos anida la golondrina de los muros en la caracola de su oreja atrapa aerolitos al voleo su corazón y sus riñones son perfectamente desarmables.


SOBRE EL DADAISMO
HANS ARP


Declaro que Tristan Tzara encontró la palabra DADA el 8 de febrero de 1916 a las seis de la tarde. Yo estaba presente junto con mis doce hijos cuando Tzara pronunció por primera vez esa palabra que suscitó en nosotros un legítimo entusiasmo. Fue en el café Terrasse de Zürich y yo llevaba un bizcocho en el orificio izquierdo de la nariz. Estoy convencido de que esa palabra no tiene ninguna importancia, y que sólo los imbéciles y los profesores españoles pueden interesarse en las fechas. A nosotros nos interesa el espíritu dada, y ya éramos todos dada antes de que dada existiera. Las primeras Santas Vírgenes que pinté datan de 1886 cuando yo tenía apenas algunos meses y me divertía en orinar láminas impresas. Me cago en la moral de los idiotas y en la fe que depositan en los genios.


SEMILLAS Y RESULTADOS
TRISTAN TZARA


Permanecí ajeno a todo fui expulsado de todo
solo a solo a solo
espejo replegado sobre sí mismo
brindis de fisura flor de obsidiana
por donde las ardillas arden se marchita el valle
en la serena agilidad de sus multiplicidades
rojizas y la dura arista donde la aurora gira
se ha precipitado como una cota de mallas
sobre el cuello del desierto
rumor de presa adornada con espesas alas
por siempre te veré erigido sobre la testa sin corona
semejante a un barco amenazante a una pizca de veneno
a la fuerza de los hogares encendidos en un cielo desplumado
zumbante hechizante en la tierra adormecida
al abrigo de las llaves
por doquier te veré sedienta agitación y sin embargo sola
resistiendo a los muros y puñados de sal bajo la luz
extendidos por la vanidad saludable de tu cuerpo
ajeno a todo fuera de todo
cuando la sombra se desploma desde la cima de las finas pestañas
donde la hierba enseña al viento entre cosechas de órbitas
acostadas como lamentos fríos al pie de pesados rebaños
el pico en la órbita árida de arena y de invernadas
que risas y costurones extienden de cresta en cresta
el enjambre de olas frescas
cuando solo subsiste en ti burlón de larga data
una mala broma conocida bajo otras rosas de los vientos
los relojes en reposo pájaros clementes venidos de los pliegues celestiales
reposo de la retina viajera
más allá de los ardores de veranos deslumbrantes
en las piedras dislocadas donde se espera la aterciopelada cabaña
quiebra el aspecto de los juncos en su descalabro
un monstruo se insinúa zambullendo en graneros de avena
embalsama más allá de las cifras la aventura del hombre de invierno
ajeno a todo expulsado de todo
la soledad vieja incuba tamboriles
en la cabeza de los locos paciencia de pedregullo
en la manzana desconfiada el huevo del recuerdo
en la mirada del ahorcado un lazo de seguridad
los perdidos al borde del encantamiento
precipitados en el brazalete de poco dolor retardado
el mismo abismo de los gesticuladores
planicies de cambiantes mañanas
deslumbrando túmulos de trombas y patinaderos
permanecí ajeno a todo fui expulsado de todo



EL DESCONOCIDO
JACQUES BARON


Él decía Mis labios son racimos monstruosos
panteras que cantan
más dulces que los pájaros tan dulces de la colina
y los toros sangrantes de las grandes nubes oscuras
El decía
Yo llevo en mi pecho
olas inmensas y ásperas
en medio de las flores tan bellas de los días solemnes
Llamaba María
a una pequeña que llevaba legumbres
Él decía, él decía además
Yo soy una amapola
que despierta por la mañana el azul pálido de las bestias.


SOL SERPIENTE
AIMÉ CÉSAIRE


Sol Serpiente ojo fascinador ojo mío
el mar piojera de islas crujiendo en los dedos de las rosas
lanza-llamas y mi cuerpo intacto fulminado
el agua eleva las osamentas de luz perdidas en el corredor sin
pompa
torbellinos de hielo aureolan el corazón humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos domesticados que giran sobre sus goznes
de lagartija
traslado de anolis al paisaje de vidrios rotos
son las flores vampiros que suben a relevar las orquídeas
elixir del fuego central
fuego justo fuego mango nocturno cubierto de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los yacimientos infantiles
y mi cuerpo de guijarro que come pescado que come
palomas y sueños
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga.


PLAZA BLANCA
JEAN ARP


esta mañana coloca en mi camino
sólo los bibelots de la muerte
las campanas tocan años en cada minuto
pasan años que tienen abanicos de hormigas en las cabezas
pasan años que tienen hocicos vegetales
y aletas de genio
pasan años que ahuyentan a pequeños años

la luz del arte habla del suicidio delicioso
cierro los ojos y me encuentro en la plaza blanca
el agua de la plaza está agitada
olas enormes se precipitan sobre las casas
y arrancan los labios
que los pájaros han colocado en las ventanas
abro los ojos
las blancas crines echan a volar
soñadores tomados de la mano como los ciegos
atraviesan la plaza
el viento acaricia las plantas domesticadas
cierro los ojos
es de noche
de pronto me despierto en la noche
los pájaros cantan
es de día
montañas líquidas flotan en el aire
abro los ojos y me duermo de pie en medio de la plaza blanca
la umbela de las estrellas se cubre de labios


NO HA LUGAR
ANDRÉ BRETON


Arte de los días arte de las noches
La balanza para heridas que se llama Perdón
Balanza roja y sensible al peso de un vuelo de pájaro
Cuando las amazonas de cuello de nieve con las manos vacías
Empujan sus carros de vapor sobre los prados
Veo esa balanza perpetuamente enloquecida
Veo el ibis cortés
Que vuelve del estanque atado a mi corazón
Las ruedas del sueño hechizan a las espléndidas huellas
Que se elevan muy alto sobre las caracolas de sus vestiduras
Mientras el asombro brinca de acá para allá sobre el mar
Sal mi querido amanecer no olvides nada de mi vida
Toma esas rosas que brotan de los pozos de los espejos
Toma el palpitar de todas las pestañas
Toma hasta los hilos que sostienen los pasos
De los volatineros y de las gotas de agua
Arte de los días arte de las noches
Yo estoy en la ventana muy distante de una ciudad llena de
espanto
Afuera hombres con sombrero de copa se siguen a intervalos
regulares
Parecidos a las lluvias que yo amaba
Cuando hacía buen tiempo
“A la ira de Dios” es el nombre de un cabaret
En el que entré ayer
Está escrito sobre el frente blanco con letrasmás pálidas
Pero las mujeres-marinos que se deslizan detrás de los cristales
Son demasiado felices para tener miedo
Aquí nada de cuerpos del delito siempre el asesinato sin pruebas
Nada de cielo siempre el silencio
Nada de libertad sino para la libertad.






A partir de este punto abandonamos toda esperanza humana, y nos preocupamos por el lenguaje propiamente dicho.

Simplificando mucho llamaríamos lenguaje a cualquier tipo de código semiótico estructurado, para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales.

Y considerado así, a este nivel tan básico, sería perfectamente posible catalogarlo e informatizarlo en unidades sintagmáticas y reglas formarles.



¿qué ocurriría si dejáramos "crear" a las máquinas?

les dejo dos páginas curiosísimas (EN INGLÉS) donde verán los ESPERPÉNTICOS resultados

aquí poemas automáticos (configurables por el usuario)
http://www.jelks.nu/poetry/dom/

aquí "ensayos" victimas del azar (terrorífico)
http://www.elsewhere.org/pomo/


viernes, 8 de octubre de 2010

Carlo Broschi Farinelli y el mundo de los castrati

INTRODUCCIÓN
A PROPÓSITO DE LA CASTRACIÓN

Castrados los ha habido desde la más remota antigüedad.

Soldados respetables hacían castrar a sus prisioneros de guerra, como medida ideal para doblegar sus espíritus y hacerlos más sumisos a la esclavitud, basándose en la consideración de que las fieras se amansaban al ser castradas, impidiendo también así que el odiado enemigo pudiera reproducirse.



En la Grecia antigua fueron muy temidas las Amazonas, un pueblo de feroces guerreras con una sociedad matriarcal, que según algunas versiones mutilaban (y en algunos casos mataban) hombres cuando no los necesitaban para la reproducción.

Son famosas las costumbres institucionalizadas de convertir hombres en eunucos que en etapas de su historia se practicaban en los imperios babilonio, chino, bizantino, árabe y turco. En estos casos, los hombres socioeconómicamente acomodados del país, encomendaban a los eunucos especialmente el cuidado de las mujeres del harén. Algunos eunucos llegaron a ser importantes funcionarios y alcanzar una considerable influencia política, los más hábiles incluso se las ingeniaban para decidir - ilegalmente - políticas de Estado que afectaban las relaciones internacionales con los países vecinos. En estos países hubo eunucos que alcanzaron en lo social mucha fama, en lo económico muchas riquezas, y en lo político mucho poder (especialmente ejercido a través de intrigas), pero no popularidad por parte de las masas.



Por otra parte también desde muy antiguo se tuvo la creencia de que algunas enfermedades como la hernia, la gota, la lepra o incluso la locura podían tratarse favorablemente con esta práctica.


EL NACIMIENTO DE LOS CASTRATI

Dijo San Pablo, y está escrito, "las mujeres deben mantener silencio en la Iglesia".



Y es el siglo XVI cuando el papa Pablo IV aplica esta norma y prohíbe la participación de mujeres en los coros eclesiales; niños de voces blancas y adultos castrados sustituyen a las voces femeninas, a mayor gloria de Dios.

Tiempo después, la medida se extendió también a los teatros de los estados pontificios donde se consideró inadmisible la presencia de mujeres en los escenarios y así muchos de estos notables cantantes de voz "angelical" lograron la admiración del público y colosales fortunas personales interpretando tanto roles masculinos como femeninos.

Así empezó a desarrollarse el negocio clandestino de la castración. Poco o nada se sabe de quienes la ejecutaban. Se considera que los mejores cirujanos procedían de Bolonia, pero se sabe que incluso los barberos llegaron a realizar ese trabajo. En cualquier caso, Charles Burney cuenta que fue preguntando por Milán, Venecia, Bolonia, Florencia, Roma, Nápoles,… y en todas partes le decían que tales operaciones se realizaban en la ciudad vecina: «Los italianos están tan avergonzados de ello que en cada provincia lo transfieren a otra».



Con Italia como principal escenario, dada su histórica tradición canora, la castración de los niños destinados al canto se realizaba entre los 7 y 12 años de edad, es decir antes de que la función glandular de los testículos diera lugar a la muda o cambio de voz.; eran niños de condición muy humilde, familia numerosa y "aparentes" aptitudes para el canto. La posibilidad de que el niño, tras la castración, se convirtiera en un cantante de gran fama y fortuna, como era el caso de los grandes maestros, resultaba muy tentadora para la familia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la operación no servía para nada, porque ni todos tenían excepcionales aptitudes para el canto, ni todos sobrevivían a aquella intervención ejecutada sin las menores garantías.

Se les llamaba castrati, o, de forma más educada, musici o evirati.

Se estima que un 10 ó 15 % de aquellos niños llegaron a ganarse la vida con su voz y que sólo un 1% consiguió la fama. El resto poblaron iglesias (como sacerdotes y maestros del coro) y burdeles (como atracción para el turista)


CARTA PARA CONVENCER A UN NIÑO

Esta es una carta escrita en 1685 por Charles de Saint-Evremond a M. Dery, joven paje de su amante, sacada de Historia de los Castrati, de Patrick Barbier.

Mi querido niño:

No me sorprende que tengas una aversión insuperable hasta ahora por aquello que más te importa en el mundo. La gente ordinaria y poco refinada te ha hablado sin rodeos sobre tu castración. Es una expresión tan fea y horrible que habría repugnado a una mente mucho menos delicada que la tuya.

Por mi parte, intentaré conseguir tu fortuna de una manera menos desagradable y te diré, utilizando la insinuación, que necesitas suavizarte por medio de una pequeña operación que garantizará la delicadeza de tu complexión durante muchos años, y la belleza de tu voz para el resto de tu vida.

Actualmente tienes un trato cordial con el rey, te acarician las duquesas, te alaban personas de calidad. Sin embargo, cuando el encanto de tu voz se haya ido, sólo serás el amigo de Pompée y quiza te despreciará M. Stourton (el negro y el paje de la Duquesa Mazarino, respectivamente).

Pero dices que temes que las damas te quieran menos. Olvida esa aprensión. Ya no vivimos en época de imbéciles. Lo que sabemos bastante bien hoy en día es que la gloria sigue a la operación, y por cada amante con M. Dery como lo hizo la naturaleza, un M. Dery suavizado tendrá cien como ella.

Están por tanto garantizadas tus amantes, y es una gran suerte; no tener esposa quiere decir que te librarás de un gran mal -- ¡tendrás la suerte de no tener mujer, y más suerte aún de no tener hijos! Una hija de M. Dery se quedaría embarazada, un hijo conseguiría que le enviaran a la horca y, lo que es todavía más seguro, su propia mujer le convertiría en un cornudo.

Protégete de todos estos males con una operación rápida; sólo estarás comprometido contigo mismo, disfrutando de la gloria después de este pequeño asunto que te conseguirá tanto fortuna como la amistad del mundo.

Si vivo lo suficiente para verte cuando tu voz se haya roto y te haya crecido la barba, te lo reprocharé ampliamente. Evita que esto ocurra y créeme el más sincero de todos tus amigos.



LA OPERACIÓN

Había varias formas de realizar la castración, según un tratado de 1718 titulado Exposición del eunuquismo, y citado por el doctor J. S. Jenkins en The Lancet ("La voz del castrato", 1998):

1) La menos mutilante consistía en cortar los cordones espermáticos (que forman los conductos deferentes y los vasos sanguíneos). Después de eso, los testículos se atrofiaban.

2) Otra consistía en bañar al niño en agua caliente para que los testículos estuviesen más "tratables". «Un rato después, presionaban la vena yugular, lo que hacía que los pacientes se volviesen tan insensibles que entraban en una especie de apoplejía y la operación se realizaba con escaso o ningún dolor».

3) A veces, se le administraba «una cierta cantidad de opio» al niño, y se le extraían del todo los testículos. La mayoría de éstos moría, seguramente por la cantidad indeterminada de opio, por hemorragia o por sepsis, según apunta el doctor Jenkins.


CONSERVATORIO

Después de la operación, los niños eran enviados a escuelas de canto, donde se les entrenaba de forma intensiva hasta durante diez años, y donde llevaban una vida austera. Aunque había escuelas por toda Italia, las mejores se encontraban en Roma, Bolonia y Nápoles. El centro neurálgico de la educación musical era Nápoles.



Sólo había escuelas de castrati en Italia. En ellas, trataban a los niños como un "producto de exportación" y les preparaban para cubrir la fuerte demanda de voces que había en toda Europa. A cambio de la formación, las escuelas los utilizaban para funerales, misas, procesiones, conciertos privados... A los más pequeños, los querubines, los vestían de angelitos y les hacían cantar en los funerales de los niños, lo que reportaba muchos ingresos dada la alta mortalidad infantil de la época.

En las escuelas les sometían a un duro trabajo y una estricta disciplina. He aquí el ejemplo de cómo era un día en la vida de uno de ellos, en este caso del joven Caffarelli:

Por la mañana:
- 1 hora para cantar pasajes de difícil ejecución
- 1 hora para el estudio de letras
- 1 hora de ejercicios de canto frente a un espejo, para practicar gesto y las formas y para evitar feas expresiones de la cara mientras se canta, etcétera.

Por la tarde:
- 1/2 hora de trabajo teórico
- 1/2 hora de contrapunto en un “canto fermo” (práctica de improvisación)
- 1 hora de contrapunto con la “cartella”
- 1 hora de estudio de letras

El resto del día lo pasaban haciendo ejercicios con el clavicordio, componiendo salmos, motetes, etc.

Por otra parte los alumnos castrati recibían un trato especial. Se les consideraba más delicados que los otros figlioli, y se les proporcionaba mejor comida y habitaciones más cálidas para cuidar su voz. Pero «a pesar de estos mimos, los castrati no parecían disfrutar mucho de sus años de entrenamiento, y no sólo porque tuviesen que trabajar duro», escribió el historiador musical Charles Burney (1726-1814). «Los duros métodos de aquellos días no tenían muy en cuenta las dificultades psicológicas que debían asaltar a aquellos seres separados de la sociedad normal, y sin duda debieron sufrir la despiadada crueldad de los otros estudiantes cuando sus profesores giraban la espalda».


MAESTROS DE LOS CASTRATI

Francesco Antonio Pistocchi (1659-1726), fue considerado un niño prodigio antes que Mozart. Publicó sus primeras composiciones a la edad de ocho años. De adolescente, era un contralto castrato en el coro de la catedral de Bolonia. Después, fue un renombrado cantante de ópera durante 20 años, y escribió por lo menos cinco óperas.




Pero su mayor contribución al mundo de la música fue la escuela de canto que fundó en Bolonia después de retirarse de los escenarios. Uno de sus alumnos, el castrato Antonio Maria Bernacchi (1685-1756), siguió sus pasos y fundó otra escuela. Entre ambos, enseñaron a los mejores castrati de esas dos generaciones.




LA VOZ DE LOS CASTRATI

Como para el desarrollo de la laringe es fundamental el aporte hormonal de testosterona, al ser privados de sus testículos antes del cambio de voz, el mismo ya no se produciría conservando el castrado una voz infantil, pero en un cuerpo de adulto. El resultado era una voz aguda extraordinariamente dúctil y flexible como la de un niño, brillante y potente gracias a la capacidad torácica y vocal del adulto sumamente entrenado, y al servicio de un artista educado con el máximo rigor en la expresión musical.

Durante 200 años, su voz fue un elemento imprescindible del Barroco (s. XVI al XVIII), un estilo musical que se basó en la idea de ornamentar las líneas vocales de los cantantes castrati para mostrar sus habilidades y su dinámico registro. Handel y otros compositores crearon piezas exclusivas para ellos que ningún cantante moderno ha sido capaz de interpretar. Nadie ha vuelto a superarles en perseverancia, en minuciosidad, en virtuosismo vocal, en conocimiento de las posibilidades de la voz humana.


EL ÉXITO DE LOS CASTRATI

El auge de los castrati coincidió con la gran época de la ópera seria, cuando la voz irreal de los castrati encajaba en los personajes de héroes mitológicos, dioses y figuras legendarias. El público los prefería por encima de todas las demás voces.



Y su punto más álgido fue a mediados del siglo XVIII, cuando el 70% de los cantantes de ópera eran castrati.

Básicamente, lo único que ha llegado hasta nosotros de los grandes castrati fue la música que se escribió para ellos y las descripciones que se hicieron de sus actuaciones.

Los grandes castrati cobraban importantes cantidades y eran seres, en su mayoría, excéntricos y caprichosos que se permitían hacer desplantes hasta a un rey.

Los más famosos se especializaron en cantar arias que se escribieron para explotar sus dotes particulares. Las llamaban arias portmanteau (arias de maleta) porque las llevaban consigo allá donde fueran y las insertaban en la ópera, tanto si encajaba como si no, para provocar el deleite de su audiencia.

En el caso de Luigi Marchesi (1754-1829) la arrogancia llegaba a tal punto que insistía en hacer su aparición en la ópera, sin importarle de qué obra se tratara, de la siguiente manera:
"Siempre aparecía en lo alto, llevando una lanza, una espada y un casco coronado por unas larguísimas plumas rojas y blancas."



Comenzaba diciendo: «Dove son io?» (¿Dónde estoy?). Después sonaba una trompeta y Marchesi cantaba «Odi lo squillo della tromba guerriera!» (Oigo el sonido de la trompeta de guerra), y entonces cantaba su "aria portmanteau" Mia speranza pur vorrei, que compuso Sarti para él. Una vez terminada el aria, bajaba lentamente las escaleras, y sólo entonces podía dar comienzo la ópera.

Si bien la castración producía ciertos cambios morfológicos muy variables según los individuos como ausencia de vello, tendencia a la obesidad, rasgos feminoides, etc, y no pocos psíquicos, la mayoría de los cantantes castrados podía mantener relaciones sexuales prácticamente normales.



Famosos, sumamente ricos, mimados por el clero y la realeza y de exótico aspecto, despertaban con facilidad el interés de las damas de la alta sociedad, deseosas de huir de la rutina merced a aventuras amorosas particularmente curiosas y sin el riesgo de embarazos indeseados. Así, sabemos que el famosísimo Gasparo Pacchiarotti estuvo a punto de morir asesinado por encargo como consecuencia de su romance con la marquesa Santa Marca, que Giusto Ferdinando Tenducci, amigo de Mozart, terminó preso por haber fugado con una joven admiradora cuyos padres le denunciaron, que Giovanni Battista Velluti, mujeriego empedernido, vivió en Rusia durante cierto tiempo con una duquesa, o el caso del pobre Giovanni Francesco Grossi que fue asesinado por los parientes de su amante, una viuda de Módena, en 1697.

Provocaban auténticos ataques de frenesí en sus legiones de admiradoras. «Las damas mostraban un placer ilimitado: lanzaban halagos al escenario, guirnaldas de laurel, pareados o sonetos apasionados, y no iban a ninguna parte sin llevar una imagen de su castrato favorito sobre su corazón», dice Patrick Barbier en su libro (El mundo de los castrati: la historia de un fenómeno operístico extraordinario, 1996).



También es famoso el incidente que ocurrió a Farinelli, al que una mujer entre el público le gritó: «¡Un Dios, un Farinelli!». Aunque éste no parecía mostrar ningún interés por el sexo.


EL FINAL DE LOS CASTRADOS

Hacia fines del siglo XVIII eran numerosos los intelectuales, escritores y pensadores diversos que alzaban sus voces airadas contra la práctica de la castración, que consideraban aberrante, y muy particularmente en Francia, donde nunca había sido bien vista. Ya Voltaire y Rousseau la condenaron llamando este último "padres bárbaros" a los progenitores que la consentían para sus hijos y "verdaderos monstruos" a quienes la habían sufrido. Pero fueron sobre todo las ideas libertarias de la Revolución Francesa y más tarde el propio Napoleón, lo que dio comienzo al inevitable fin de dicha práctica. En efecto, si bien el emperador admiraba y protegía al castrado Crescentini, el único, según se cuenta, que logró arrancarle lágrimas de emoción, su opinión quedó clara una vez conquistada Roma, estableciendo en esta ciudad la pena capital para quien la practicara e instruyó a su hermano José, rey de Nápoles para que en ninguna escuela ni conservatorio napolitano se admitiera el ingreso de niños mutilados.

También la Iglesia modificó su actitud permitiendo a partir de 1798 que las mujeres actuaran en los escenarios teatrales y declarando el papa Benedicto XIV que nunca era legal la amputación de cualquier parte del cuerpo, salvo en caso de absoluta necesidad médica.

Por otra parte los famosos conservatorios de Nápoles que habían sido el gran semillero de castrati comenzaban a desaparecer por culpa de malas administraciones y con ellos las posibilidades de formar nuevos artistas de estas características. No obstante, la castración se siguió practicando aún durante un tiempo aunque en muy menor cantidad de casos y ya en 1830, la despedida de Gianbattista Velluti de los escenarios líricos, significó la desaparición definitiva de castrados en la ópera.



Solo en el Vaticano y en otras iglesias, siguieron actuando hasta que un decreto del papa León XIII en 1902, prohibió definitivamente la utilización de castrados en ceremonias eclesiásticas. Algunas excepciones se hicieron de todos modos, particularmente con Alessandro Moreschi, el ultimo castrado, quien se retiró en 1913 siendo el único que pudo dejar el testimonio de su voz para la posteridad en grabaciones realizadas en 1902 y 1904.

Moreschi había nacido en Montecompatrio, Roma, en 1858 y es considerado el último cantante castrado de que se tenga noticia. En 1883, con veinticinco años de edad ingresó en el Coro de la Capilla Sixtina y si bien la mayor parte de toda su actividad vocal se desarrolló en la sede vaticana, el llamado "angelo di Roma" cantó también en universidades, salones y hasta en el Pantheon de Roma en ocasión de los funerales de los reyes de Italia Vittorio Emanuele II en 1878 y su hijo Umberto I en 1900.

Luego de la prohibición de admitir castrados en el coro papal, Moreschi pudo no obstante continuar en él como director del mismo y, en algunas oportunidades, aun como solista.



En 1922, a los sesenta y cuatro años de edad y tras haber cantado "con una lágrima en cada nota" el aria de Margarita del "Fausto" de Gounod en los elegantes salones romanos, moriría olvidado por todos, hasta por aquellos que alguna vez le habrían gritado entusiasmados "Evviva il coltello!" (Viva el cuchillo!) tal cual lo habían hecho otros en los tiempos de esplendor de estas rarezas vocales.




CARLO BROSCHI "FARINELLI"



Carlo Broschi (1705-1782), conocido como Farinelli, nació en Andria, Nápoles, el 24 de enero de 1705. Su padre, Salvatore, era compositor y maestro de capilla en la catedral de la ciudad y de Caterina Barrese.

La familia de Carlo no era pobre, como la de la mayoría de castrati, pero el padre murió de repente a los 36 años, en 1717, y se cree que la inestabilidad económica que esto provocó pudo ser el motivo por el que decidieron castrar al pequeño Carlo. Tenía un hermano mayor, Ricardo Broschi, que fue compositor y creó varias óperas para él.

Siguiendo la tradición de quienes le precedieron, Farinelli fue enviado a un conservatorio, lugar reservado para el entrenamiento de los castrati.

El nombre de Farinelli se debe a la familia Farina, que fue su protectora y se ocupó de que estudiara con el maestro Niccolò Porpora en el Conservatorio di S. Onofrio.

Bajo la instrucción de Porpora, Farinelli adquirió una voz de maravillosa belleza. Se hizo famoso en el sur de Italia como il ragazzo («el muchacho»).

Su primera actuación en un lugar público fue en 1720, con la Angelica e Medoro, de Porpora. En 1722 realizó su primera aparición en Roma, con Eumene, también de Porpora, despertando un gran entusiasmo al superar a un popular trompetista alemán, a quien el autor había compuesto un obligado para una de las canciones del joven.


Más tarde, Farinelli se convirtió en una celebridad del Barroco. Su belleza física, su sabiduría y su voz le dieron el nombre de "el divino Farninelli". Sin embargo, cuentan de él que era humilde y que tenía un caracter afable y equilibrado, cosa rara entre los castrati de éxito.

La legendaria voz de Farinelli se extendía a lo largo de un registro de tres octavas y media, desde C3 (131 Hz) hasta D6 (1175 Hz). Además, tenía un desarrollo torácico que le permitía sostener una nota durante un minuto entero sin necesidad de tomar aliento.

Las descripciones del canto de Farinelli son de éxtasis. Burney dice que durante una actuación en Londres los músicos de la orquesta no podían concentrarse en sus partituras porque estaban alucinados con el virtuosismo de Farinelli: «Podía mantener las notas durante tanto tiempo que los que le oían pensaban que era imposible hacer aquello de forma natural. Pensaban que debía esconder algún instrumento que mantenía el sonido de su voz mientras él tomaba aliento».

Farinelli modificó su estilo, según se dice, bajo el consejo de Carlos VI, desde una mera bravura de la escuela de Porpora a una de patetismo y simplicidad.

Visitó Londres en 1734, arribando a tiempo para prestar su poderoso apoyo a la facción que en oposición a Händel había montado una ópera rival con Porpora como compositor y Senesino como cantante principal.

Su primera aparición en el teatro Lincoln's Inn Fields fue con Artaserse, de la que gran parte de la música era de su hermano, Riccardo Broschi. Su éxito fue instantáneo. Federico, Príncipe de Gales y la corte lo llenaron de favores y regalos.



Después de una vida llena de éxitos en la ópera, en 1737, Farinelli aceptó una oferta para ir a España y convertirse en cantante privado del rey Felipe V de España. Estaba en pleno éxito cuando dejó los escenarios.

Noche tras noche, a Farinelli se le pedía que cantara las mismas canciones al rey, para aliviar así la locura de su melancolía.

Fue nombrado director de teatros en Madrid y Aranjuez, y la mayoría de las obras que montó tenían textos de Pietro Metastasio. Se le otorgó el rango de caballero en 1750 y se le condecoró con la Cruz de Calatrava. También colaboró con el gran Domenico Scarlatti, compañero napolitano que vivía en España.

Después del ascenso de Carlos III, Farinelli se retiró a Bolonia con la fortuna que amasó, y allí pasó el resto de sus días con Metastasio, falleciendo pocos meses después que él. Dicen que su generosidad era proverbial. Cuando murió, en 1782, dejó todo cuanto tenía a sus sirvientes y a los parientes que le ayudaron y cuidaron hasta el final.

Su patrimonio incluía regalos de la realeza y valiosos instrumentos musicales, como un violín Stradivarius.

Farinelli no sólo cantó, sino que también tocó instrumentos musicales con teclado y la viola d'amore. Ocasionalmente compuso, escribió el texto y la música de un adiós a Londres y un aria para Fernando VI, así como sonatas en órganos.


LA PELÍCULA Y LA BANDA SONORA

Farinelli, la película de Gérard Corbiau, no está basada en hechos reales



Hallar una voz que cubriera el papel del castrato fue un reto, por no decir un imposible. Casi nada del repertorio compuesto para los castrati puede representarse hoy en día porque nadie posee las cualidades de aquellos cantantes operados.

El equipo de Corbiau decidió elegir a dos cantantes actuales y se mezclaron sus voces para conseguir una sola con mucho poder, un amplio registro y con un timbre cercano al de un castrato.

Hicieron varios intentos previos, con un bajo, un tenor, un alto, un contratenor y una soprano coloratura. Y al final, se quedaron con un contratenor (Dereck Lee Ragin) y una coloratura (Ewa Godlewska).

En el IRCAM (Institut de Recherche et Coordination Acoustique/ Musique), un centro de investigación y creaciones musicales de Paris, realizaron una transformación de sus voces, comparable a la que se hace con la imagen, cuando se logra transformar la cara de una persona en otra. A esa técnica se le llama interpolación de formas, o morphing, y consiste en la transformación gradual de una escena en otra mediante cambios continuos de forma, textura y de los elementos fundamentales del rostro.

De la misma forma, fueron de una voz a la otra alterando gradualmente las características de una y convirtiéndola en la otra. Al final, consiguieron 45 minutos de material vocal para crear la banda sonora de la película, en la que tratan de resucitar parte del repertorio de Farinelli.

En cuanto al guión, se permitieron todo tipo de licencias. Farinelli era una persona muy humilde y, al parecer, sin ningún interés en el sexo, y eso es justo lo contrario a cómo lo describen en la película. Otros cantantes castrati habrían encajado en ese guión mucho mejor que Farinelli.

Por lo demás, la película, se deja ver un poquito




FUENTES
http://www.kindsein.com/es/8/educacion/227/
http://www.lamaquinadeltiempo.com/algode/castrati.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Farinelli
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